Central nuclear siria: satélites (VI)
Nunca un párrafo dio tanto juego. Hersh sobre la tecnología de satélites israelí: “Israel tiene, al menos, dos sistemas de satélites militares, pero, según Allen Thomson, un exanalista de la CIA, los satélites de DigitalGlobe tienen ventajas en el reconocimiento, haciendo de Israel un cliente lógico”.
Esta es la primera foto tomada el 28 de abril de 2006 por el satélite Eros-B, lanzado tres días antes desde Rusia. Casualmente es una fotografía de suelo sirio, de la presa de Tabaqah, también en el Éufrates:
El Eros-B es un satélite propiedad del consorcio ImageSat International, diseñado por empresas aeronáuticas israelíes y saludado por su ministro de defensa. Nótese que ImageSat International hace hincapié en su página web en las capacidades bélicas de la familia de satélites Eros. En concreto el Eros-B puede enfocar un espacio de 70 centímetros en el suelo desde una distancia de 500 kilómetros de altura.
Además, la presa de Tabaqah está a sólo 116 kilómetros de la central nuclear -según el medidor de distancias de Google Earth- y a mí me parece que esta fotografía está perfecta para planear un ataque aéreo. ¿Por qué no aprovechar la nitidez de este Eros-B nuevecito y hacer una foto de la central un año y medio después? ¿Por qué encargarla a DigitalGlobe, según apunta Hersh? El señor Thomson, ex CIA dice que los satélites de DigitalGlobe son mejores. De acuerdo, Hersh no vio la foto de Tabaqah ni se enteró de las capacidades del Eros-B, de lo contrario no hubiera aceptado tan fácilmente la conclusión de Thomson sobre la que apoya su “haciendo de Israel un cliente lógico”.
Recapitulación: la historia del ataque a la central nuclear siria se ha vendido como un bombardeo planeado y ejecutado por el ejército de Israel, del que Estados Unidos tenía conocimiento y en el que no quiso participar. Pero, a medida que profundizo en el asunto, los hechos -insobornables- se rebelan contra ese guión. Es más, apuntan a que el cliente lógico es Estados Unidos o, al menos, deja a Israel y Estados Unidos en el mismo plano de implicación. He aquí algunos de esos hechos:
1.- Como expliqué en el post de anteayer, la imagen pasada a la prensa por Estados Unidos el 26 de octubre de 2007, en la que se muestra la zona donde se encontraba la central completamente arrasada, fue tomada el 24 de octubre. DigitalGlobe tiene un encargo de ese día en la zona. Es decir, Estados Unidos parece el cliente de la foto del 24, lo que no deja tan claro que Israel fuera el único posible cliente de las cinco fotos de agosto, previas al ataque y menos contando con el juguetito de ImageSat.
2.- Las fotografías de DigitalGlobe tomadas en la zona de la central nuclear, por ejemplo, las del 28 de agosto de 2007, están hechas con su satélite QuickBIrd-2:
El QuickBird-2 -si me equivoco que algún teleco me ayude, es 10 cm. mejor que el Eros-B en cuanto a enfoque- fue lanzado el 18 de 2001, también desde Rusia. Según DigitalGlobe, en septiembre de 2003 obtuvieron “un contrato de 500 millones de dólares con Agencia Nacional de Imágenes y Mapeo (NIMA, en sus siglas en inglés) para asegurar la disponibilidad de imágenes con satélites de nueva generación y alta resolución”.
El encargado de la Unidad de Defensa e Inteligencia de DigitalGlobe es Jeff Kerridge “que pasó 12 años en el centro de interpretación de imágenes por satélite de la CIA”. Desconozco si Kerridge y Thomson -la fuente de Hersh- se conocen, pero, al menos, comparten algo: los dos trabajaron en la CIA y los dos son expertos en imágenes por satélite. Thomson dice que las imágenes de DigitalGlobe son mejores, Kerridge también debe decir lo mismo, es lo que le da de comer.
Entre los “premier software partners” de DigitalGlobe se encuentran firmas como Harris Corporation -un contrato de 50 millones de dólares para sistemas de radio del ejército USA-, Northrop Grumman PRB Systems -un contrato de 14 millones de dólares por un sistema de comunicaciones de misiles balísticos para el ejército USA- o Bae Systems-Missions Solutions, con otro contrato con la fuerza aérea USA por valor de 25 millones de libras esterlinas para producir variantes del caza F-35.
Entre los accionistas de DigitalGlobe se encuentra Ball Aerospace and Technologies Corp., con muchos contratos firmados con el ejército de Estados Unidos.
Ahora bien, mis preguntas son: ¿todas estas evidencias siguen haciendo de Israel “el cliente lógico” de DigitalGlobe?, ¿todas estas evidencias permiten afirmar que Israel sólo consultó con Estados Unidos el ataque a la central?

