El reportaje de Hersh es impresionante. Tengo que admitir que este asunto se me va de las manos por momentos.
Hoy quiero hablar de las fotografías por satélite que, leído lo leído, son una pieza clave y han servido para apuntalar la historia oficial del ataque a Siria y crear un fuerte consenso en torno a ella: la existencia de una central nuclear en construcción en Siria -con la ayuda de Corea del Norte- con fines militares y el posterior bombardeo de la misma por parte de las fuerzas aéreas israelíes para desactivar la amenaza.

Según Hersh, “la fotografía [arriba a la izquierda] fue tomada por una empresa comercial de satélites, DigitalGlobe, de Longmont (Colorado), el 10 de agosto, cuatro semanas antes del bombardeo, y mostraba un edificio cuadrado y cerca una estación de suministro de agua. En un análisis realizado en ese momento, David Albright del Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, un físico que fue inspector de armas en Irak, concluyó que ese edificio, visto desde el espacio, tenía, a grandes rasgos, la misma longitud y amplitud que el reactor de Yongbyon en Corea del Norte”.
Vayamos por partes:
1. DigitalGlobe es una de las empresa que Google Earth contrata para abastecerse de imágenes satélite, de hecho, las imágenes que Albright analizó son las mismas -más el desfase- que uno puede observar hoy de la zona y las mismas que yo consulté en octubre pasado cuando empecé con esto. Hersh afirma más adelante “el satélite de DigitalGlobe es de alquiler, cualquier puede encargar fotografiar coordenadas concretas, un proceso que puede costar desde cientos de dólares hasta cientos de miles de dólares. La compañía sube los resultados de la petición a su página web, pero no revela la identidad del cliente. En cinco ocasiones entre el 5 y el 27 de agosto del año pasado -antes del ataque israelí- DigitalGlobe fue pagada para tomar imágenes del edificio bombardeado en Siria. Claramente, cualquiera que encargara esas imágenes tenía alguna implicación en los planes de ataque. El 60% del negocio de DigitalGlobe es con el gobierno de los Estados Unidos, pero esos contratos son para trabajo desclasificado, tales como hacer mapas. El gobierno tiene sus propios satélites militares y de inteligencia [...] que podrían haber obtenido versiones muy superiores del objetivo. Israel tiene al menos dos sistemas militares de satélites, pero, según Allen Thomson, un exanalista de la CIA, el satélite de DigitalGlobe tiene ventajas [sobre los sistemas israelíes] para el reconocimiento, haciendo de Israel un cliente lógico [del encargo anterior al ataque]“. Sí, amigos, GoogleEarth es sólo una aplicación civil de algún juguete bélico.
2. El analista Albright aduce el parecido del edifico con el de la central norcoreana de Yongbyon. He aquí algunas imágenes que capté en octubre pasado de la central de Yongbyon. Por orden, los reactores IRT, de 5MW y de 50MW:



El aplomo de Albright es rebatido por otros en el reportaje de Hersh:
Mohamed El-Baradei, director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, manifestó en su día que “nuestros expertos que han analizado cuidadosamente las imágenes de satélite dicen que es improbable que ese edificio fuera un complejo nuclear”.
Un antiguo experto en inteligencia del Departamento de Estado norteamericano dice “no hay seguridad alrededor del edificio, no hay barracones del ejército ni para los trabajadores. No hay un complejo asociado”.
Jeffrey Lewis, que dirige el programa de no proliferación de New America Foundation, un think tank de Washington, le dice a Hersh que “aunque el ancho y el largo del edificio es similar al sitio coreano, su altura no es suficiente para contener un reactor del tamaño del de Yongbyon [...] en las imágenes no hay evidencias de construcciones bajo tierra. Todo lo que se ve es una caja. No se puede ver lo suficiente como para saber cuán grande va a ser o qué va a ser. Es sólo una caja”.
La lista de escépticos es larga.
Anyway, creo haber aprendido lo suficiente del asunto. Mañana, para quedarme a gusto hablaré de rumores, interpretaciones y conspiraciones.