Martes, 06 de Enero de 2009, 06:43h

Rey Rosa: el detective salvaje

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por Pablo Mediavilla Costa
capitalinas@correoextranjero.com

Rodrigo Rey Rosa es una pieza extraña de las letras, tanto así que para cazarlo se necesitan dos días, el primero de acecho y el otro para disparar las preguntas, si se me concede la licencia cinegética -de fácil obtención en Estados Unidos-.

Decía que el escritor guatemalteco de aliterado e irresistible nombre camina firme hacia ese raro olimpo habitado por aquellos que cuentan con una legión de secretos y vitalicios admiradores a su alrededor, allá donde vayan.

Es 9 de octubre de 2007, cuarto día del festival Vivamérica y un hombre con pelo alborotado entra tarde en el salón Bolívar de la Casa de América. Es él. Miradas furtivas, sonrisas cómplices. Una italiana impuntual con, al menos, tres ejemplares de R.R.R. me desliza una nota: “Perdona, ¿ha leído ya Rey Rosa?”. Se confirma la intuición, todos los presentes estamos, de alguna u otra forma, esperando a que recite lo que le dé la gana.

A mi lado, la multimillonaria Carmen Posadas, intercambia un saludo en la distancia de las butacas con el recién llegado, también ella ha venido por el autor de Lo que soñó Sebastián o Que me maten si…, por el discípulo/amigo de Paul Bowles, por el hombre que se fue a estudiar cine a Nueva York para luego escapar a Tánger.

Rey Rosa trabaja actualmente en el análisis del archivo policial recién encontrado en Ciudad de Guatemala, con fichas de detenidos que se remontan a principios del siglo XX y que podrían arrojar luz sobre los miles de desaparecidos durante la guerra civil. Se ha convertido en un detective salvaje. Sólo él sabe qué saldrá de este nuevo proyecto. Ojalá no sea ficción.

PMC. Los resultados de la primera vuelta de las elecciones en Guatemala han dejado algunos signos inquietantes como son el éxito del mensaje del general Otto Pérez Molina, la violencia preelectoral contra algunos partidos y, por último, el escaño obtenido por Ríos Montt… ¿Guatemala va cuesta abajo o cuesta arriba?
RRR. ¿Tú qué crees? (risas). Yo te puedo decir lo mismo que te diría cualquiera que no sea de ultraderecha: los resultados son síntomas de la ignorancia y de la violencia, pero yo no soy analista político, no puedo tirar mucha luz, tal vez tu tienes una impresión más profunda. Es un poco lo que ocurre en Colombia que la gente tiende a la derecha por reflejo, como un niño que lo asusta un grande y se abraza a él. Es el miedo que el mismo objeto del miedo es el único que te puede proteger.

PMC. En Caballeriza (Seix Barral, 2006) se sugiere una sociedad sometida al imperio de las armas, del dinero y de la impunidad… ¿Son esos los lastres que arrastra Guatemala?
RRR. ¿Es una pregunta retórica? De nuevo, los resultados de las elecciones lo reflejan. Parece como si la violencia fuera a sacarte de la violencia, pero todo es tan obvio que parece inconcebible que el discruso de la mano dura sea el que más ha pegado en el pueblo. Por otro lado, el hecho de que Rigoberta Menchú sacara tan pocos votos también refleja la ignorancia en otra área de la población que es muy machista y que no vio ahí la posibilidad del cambio.

PMC. ¿Qué impronta ha dejado en Guatemala la técnica de la desaparición?
RRR. Es una de las tantas técnicas terroristas para atemorizar a una población. En Guatemala funcionó muy bien, comparado con Argentina, México o Brasil, hubo más desaparecidos. Las consecuencias son un pueblo atemorizado que no piensa políticamente, con razón. El grueso de la población que fue más afectado es el que está más paralizado. El temor que sembró está dando frutos, frutos oscuros de este trauma a largo plazo que sigue rindiendo. Los frutos de la violencia siguen rindiendo.

PMC. ¿Qué importancia tiene en su vida y obra el concepto de extranjero? o, si lo prefiere, ¿qué sentido tiene para usted ese concepto en el mundo actual?
RRR.El extranjero puede gozar de un estado de tranquilidad por ser ajeno al medio donde se instala. Bowles tenía una especie de parábola: un maestro sufí está con los discípulos a la orilla del mar, en unas rocas, en un acantilado, y les dice: Vean el mar que se agita y se revienta contra las rocas y vean este charco que se formó. ¿Díganme por qué el mar está agitado y el agua aquí está calma? Nadie responde. Está en calma porque la han sacado del lugar donde venía.

PMC. ¿Qué encontró en Tánger?
RRR. Fui por pura curiosidad de adolescente y encontré un refugio para escribir y para escaparme del mundo del que venía. Fui muy afortunado en Tánger y encontré una forma de felicidad, digamos. Visto desde la distancia, fueron los años más afortunados de mi vida.

PMC. Usted que ha vivido a los dos lados del muro mexicano -real o metafórico-, ¿cómo explicaría la compleja relación que existe entre Estados Unidos y Centroamérica?
RRR. No sé si soy la persona idónea para hacer ese análisis político, todo el mundo lo sabe, es evidente, la relación colonia-imperio y también la tierra de la oportunidad porque ahí están los beneficios de esa política imperialista. Pero no sé, podríamos hablar de otra cosa…

PMC. Algunos de sus personajes aparecen asediados por amenazas que no acaban de concretarse, lo cual tiene una similitud con la situación que vivimos a nivel internacional ¿Cree que vivimos instalados en la cultura del miedo?
RRR. El miedo del que yo hablo es ubicuo, el que no se puede señalar directamente, el de la represión de Estado aplicada a toda la población, no sólo a los de la red de rebelión, subversión, revolución. El Estado te detenía por vender dulces sin licencia. Creo que ahora ha cambiado la forma del miedo, digamos. Pero esas políticas de represión y de discriminación, crean un país violento. El miedo de ahora no tiene la lógica que tenía el del terrorismo de Estado. Ahora cualquier pandilla te puede matar y la gente busca la seguridad en las armas. Eres una especie de ganso entre águilas y debes encomendarte a tu buena estrella.

PMC. ¿Es consciente de que usted es un escritor con duende? ¿Cuál es su proyecto literario?
RRR. Duende, eso me gusta… Respecto al proyecto estoy trabajando en el archivo policial que se encontró que refleja un poco el microcaos que es la historia de Guatemala.

PMC. Pero, ¿no tiene un plan a largo plazo?
RRR. No, seguir en la faena. Escribir una página aceptable ya es suficiente problema.

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